domingo, 30 de septiembre de 2012

INVERSIÓN Y OSTENTACIÓN

Uno de los males de los llamados "nuevos ricos" es la ostentación; sea una fortuna lícita o lo contrario, lo primero que se hace es mostrarla, a través de actitudes, en verdad, que muchas veces llegan al ridículo.
Cuando muy bien esas riquezas mal o bien habidas podrían servir para hacer nuevas inversiones e impulsar un mayor crecimiento en el país. Si, por ejemplo, todo el dinero destinado a la "agroindustria" en el Oriente, se hubiese dedicado efectivamente a crear eso, no sólo que tendríamos un rubro sumamente productivo sino que no tendríamos que lamentar ese despilfarro criminal que se ha dado en bacanales, borracheras, coches de lujo y, menos, en mansiones ostentosas. Pero el dinero público destinado al privado tuvo en gran parte ese destino y lo mismo está sucediendo ahora con todo aquello que produce riqueza: el contrabando, el lavado y otras actividades que si no están en plena ilegalidad la rozan permanentemente.
No se crean nuevas industrias y, a lo mejor,se destina el dinero al comercio puro y simple o, lo que es peor, al contrabando o la explotación humana, como la venta de piratería. Es decir, no se trata de introducir el dinero en la economía formal sino en la clandestina, subversiva, informal, por no calificarla de algo más truculento.
Los vehículos de lujo o los simples utilitarios hacen la diferencia; mientras en las ciudades las marcas renombradas ya no son algo excepcional; en el área rural ha llegado a tal punto la posesión de un coche que los "varayoj"; o sea los que tienen autoridad y llevan una vara de símbolo, ya no son así denominados sino los "autoyoj" que, generalmente, son vehículos introducidos por contrabando y sin papeles. Y lo mismo ha estado sucediendo con el manejo del presupuesto edil: lo primero, equipos de imagen y sonido; luego, automóviles y sólo finalmente, infraestructura sanitaria o de otra índole.
Y mientras no cambiemos esta tendencia de dejarse llevar por lo superficial y la vanidad; estaremos siempre invirtiendo menos en lo importante; sea personal o socialmente.

sábado, 29 de septiembre de 2012

"JUDICIALIZAR" - ATERRORIZAR

Los que se hacen a los payasos, generalmente, no arrancan ni una sonrisa; en cambio, los que se hacen a los serios, muchas veces,. desatan la carcajada.
Es lo que está ocurriendo con algunas personas que, haciéndose a las inteligentes, hablan que se estaría "judicializando" la protesta, al prohibir que, por ejemplo, se usen "cachorros" de dinamita que destruyen calles, avenidas y el oído de los pacíficos ciudadanos o cuando se sienten perseguidos por sus corruptos hechos, se hacen a los "perseguidos políticos" y hay quienes se hacen eco, supuestamente, por defender los derechos.
Nada más falso; la protesta, si bien es un derecho, no puede desconocer el de los demás a vivir en un ambiente de paz y sin los sobresaltos que se ejercen violentamente, como los ruidos de los petardos, los "cachorros" o los bloqueos que perjudican no únicamente su ambiente sino también su economía y su propio goce de derechos constitucionales.
Lo mismo pasa cuando se administra la justicia; no pueden los acusados denunciar persecución o drasticidad, cuando todo el mundo conoce se origen, su trabajo, si es que alguna vez lo tuvo, y todavía nuestras ciudades son pequeñas como para que pasen desapercibidas las malas acciones que dan frutos por el ambiente de corrupción e impunidad. Como se dice en México: "No nos hágamos tarugos".
Lo peor es que, muchas veces, los desocupados de las ONGs o los "analistas" ayudan al ambiente de inversión en que las palabrejas hacen su efecto y, en lugar de cumplir un papel con la sociedad, atentan contra ella.
La violencia significa siempre una actitud que puede aterrorizar; mientras la ley tiene que cumplirse porque es para todos y los petardistas no pueden salir impunes, mientras los jueces cumplan su papel.

viernes, 28 de septiembre de 2012

UNA MENTIRA SECULAR

Como en Bolivia siempre hemos carecido de una política diplomática que nos reintegre al mar, los intermediarios chilenos entre su pueblo y las potencias de turno, han mantenido tozudamente que los tratados se cumplen y, por ello, es que mantienen el enclaustramiento.
Hoy no ha sido diferente, ante la solicitud del gobierno nacional de encarar en serio la devolución de territorios y mar usurpados hace más de cien años, reiterando que defenderán con toda su fuerza su "soberanía". Otra mentira más porque fue precisamente la pérdida de ella que hizo posible la llamada guerra del Pacífico y sigue siendo así en la supuesta ejecución de una política liberal que no hay día que no se exprese en protestas; sea por los estudiantes, los trabajadores o los grupos étnicos o nacionales que viven en la marginalidad de la oligarquía mapochina.
Y es que no se trata de soberanía sino de territorio ajeno. O más bien, sí se trata de ejercer realmente la decisión final de la política interna para devolver lo usurpado y romper toda esa geopolítica que se ha mantenido desde que los ingleses le echaron el ojo a los recursos bolivianos y manipularon a su oligarquía sirviente para apoderarse de ellos y continúa en servicio actualmente en beneficio del "Tío Sam".
En cuanto al Tratado que los actuales intermediarios chilenos dicen respetar; no hay nada más que revisarlo para llegar a la conclusión irrefutable que nunca ha sido cumplido, que se miente al respecto y que, incluso, aceptando la mentira, todo los establecido entre Estados soberanos es revisable si, como dicen, quieren defender su soberanía.
Que lo hagan y, entonces, devolverán lo usurpado porque no es parte ni de su derecho ni de su legado histórico o constitucional.

jueves, 27 de septiembre de 2012

¿ÁRBITRO O BARRA BRAVA?

Una vez más la caricatura principal de Página 12, nos da pie para comentar algo que, aparentemente, se viene debatiendo en el mundo: La pertinencia de los organismos internacionales, especialmente, del área de la economía.
Aunque ya uno de sus principales miembros, o varios, ha escrito respecto al papel del FMI cuestionándolo, no hay dudas que, como se indica en la caricatura, ese organismos quiere siempre aparecer como árbitro; pero se parece más a un "barra brava" que, en los últimos tiempos, han caído incluso en la delincuencia revelando una serie de conexiones sórdidas entre dirigentes, jugadores, equipos y mafias que apenas si se conoce en la punta del iceberg.
Lo mismo pasa con varias instituciones internacionales que, en la teoría, estarían para apoyar las naciones y procurar un clima de paz y entendimiento mundial pero que, en los hechos, hay mucho por cuestionar; a tal punto que la misma ONU está siendo criticada por su papel en las intervenciones militares de las potencias armamentistas y del comercio transnacional y en contra de los intereses y las personas de otras naciones.
Si hiciésemos un recuento de lo que Stiglitz publica respecto a algunos organismos, por ejemplo, encontraríamos suficiente material para someter a sus miembros a la Corte Internacional de La Haya y para clausurar sus oficinas; sin embargo, el poder del vil metal todavía no sólo las mantiene sino que ordena que amenace a naciones y hombres si no se someten a sus recetas que, entre otras cosas, son parte fundamental de la crisis del materialismo y la avaricia.
Así marcha el mundo y la teoría está cada vez más lejos de la realidad; no porque sea utópica sino porque es falsa, mentirosa y tiende al engaño masivo. Con razón contestó la principal residente de la Casa Rosada, que la economía no es como el fútbol; aunque en sus aspectos negativos se parezcan mucho; pero hay tanta distancia como entre un árbitro probo y un "barra brava" acanallado.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

DICHOS Y HECHOS

Un tiempo, cuando no había tanta demagogia respecto a ciertas cuestiones implícitas que no necesitaban aclaraciones ni estulticias; alguien decía: La palabras son hembras; los hechos son machos; para denotar que se puede hacer muchos discursos, afeites y maquillajes con las palabras; pero los hechos tienen mejor contundencia. Hoy si decimos lo mismo, con seguridad, que se nos vendría el mundo encima por "machistas" fobotantos o cualquier adjetivo que se usa para ocultar los propios prejuicios o debilidades.
Pero no hay duda que son siempre los hechos mucho más demostrativos que las palabras cuando de política, filosofía o moral se trate. Por eso es que resulta ridículo oponerse a un aumento de salarios entre determinados consejeros, concejales o burócratas sólo por el hecho de estar en el lado contrario del oficialismo pero cobrar el estipendio crecido sin ningún rubor; claro que alguien dirá que sucede entre las mejores familias de habla inglesa; pero no le quita nada al asunto.
Porque la politiquería se nutre de este oportunismo, por llamarle de algún modo elegante, y se puede estar de un lado o del otro, según las circunstancias y conveniencias; unas veces pacifistas, otras violentos; de un modo conciliadores, de otro radicales; un momento moralistas y otro "vivos"; en fin.
Y lo decimos porque tanto a nivel local como mundial siempre se puede teorizar sobre el cambio climático, la paz, la concordia o lo que fuere; pero hacer lo contrario con toda desfachatez y sin asomo de vergüenza en la cara. Pasa entre las "potencias" como entre los "Estados fallidos" o los que, como en América Latina, no quieren ser ni una ni otra cosa; pero imitan la demagogia mientras hacen lo contrario a lo que mueve a la lengua; sin que el cerebro se dé por enterado.
Se puede pues cobrar el aumento, oponiéndose al mismo, o hablar de ecología mientras se contamina el mundo entero. Es como el carretero que buscó la ayuda divina sin hacer esfuerzo alguno y que habría originado el refrán: A Dios rogando y con el mazo dando.

martes, 25 de septiembre de 2012

EL PLAN BOHAN

Al recordar un aniversario cívico más de Santa cruz, no puede escapar de nuestra memoria el llamado Plan Bohan, por su autor, que sirvió no únicamente para intentar el fomento de la actividad agropecuaria en el Oriente, la creación de la Corporación Boliviana de Fomento, cuyo gerente era designado por los amos de la Export-Import Bank , la creación del Ingenio Azucarero, la organización de una "burguesía nacional" y la marcha al oriente sino también lo más duro del sistema de dependencia-corrupción-impunidad que se consolidó con una "revolución nacional" sobre cuya historia todavía no se ha escrito la verdad.
No son pues todos halagos los que se debieran decir porque, aparte de habernos convertido en simples convidados de piedra del "desarrollo del oriente", se distorsionó mucho de la economía y la realidad boliviana que, al final, hizo más fácil la neocolonización de su territorio y su gobierno.
Para citar sólo dos ejemplos negativos, hay que indicar que la carretera sustituyó, al ferrocarril que era mucho más beneficioso, y que el desvío de la inversión nacional hacia esos objetivos significó el descuido del resto del país, porque el 85% de la inversión nacional se fue hacia Santa Cruz (aparte del aporte inicial de 88 millones de dólares de entonces) mientras el 15% quedaba para el reparto entre los otros ocho departamentos, situación que se ha dado hasta hace no muy poco.
De otro lado, la destrucción de la agropecuaria de los valles centrales bolivianos, el fomento de las logias de poder, el acaparamiento de tierras y el despilfarro de los fondos públicos destinados a los particulares condicionaron no únicamente una serie de injusticias y desproporciones sino también un "regionalismo" que, convenientemente, manejaron muchos y lo siguen manejando como separatismo para beneficio no sólo de los intereses privados sino también antinacionales y que todavía no se han puesto siquiera en la mesa de discusión para ser aclarados.
El verdadero pueblo cruceño, el que es parte indisoluble de Bolivia, no merece que estas sospechas ensombrezcan una fecha que debe ser parte de la fiesta nacional porque la migración interna también contribuyó enormemente a un crecimiento que, si no se hubiera distorsionado como se ha hecho, podía ser mil veces superior al que se ve.

lunes, 24 de septiembre de 2012

PRENSA INDEPENDIENTE

Es cada vez más controvertido, por decir algo, aquello de "prensa independiente" en que muchas veces se escudan los que atentan contra la libertad de expresión, que está resultando otro mito.
Y no es que no la haya sino que el negocio, desde los grandes empresarios, hasta los menudos comerciantes de la información, la están poniendo en la picota del escarnio. Hace ya bastante tiempo el creador de Los Tiempos de Cochabamba, Don Demetrio Canelas, se atrevió a afirmar que su diario no era independiente porque estaba ligado a la patria, la verdad y la libertad; pero que sí era imparcial.
Hoy surgen voces en todas partes que afirman que no es posible ser neutral, que lo de la libertad de expresión y de prensa hay que ponerlas en la discusión; que hay periodismo comprometido, ideológico y también vendido. Y no se está ocultando nada.
Porque cuando mejor ha funcionado la prensa, al menos en Bolivia, ha sido cuando los periodistas no eran eunucos ideológicos pero mantenían su imparcialidad al momento de tratar la información. Pero desde que muchos se han vuelto "independientes", casi todos, ha surgido el comercio más vulgar del arribismo, del oposicionismo que se usa lo mismo para acceder a la propaganda oficial que a las oficinas de la burocracia que se trate; es decir, cuanto menos libertad existe más se habla de ella y no porque alguien desde arriba pretenda restringirla sino por cuestiones de mercado.
La prensa ya no es más independiente, si es que alguna vez ha sido, aparte de las excepciones; por eso es que en la prensa internacional, por ejemplo, aparecen como aliados los gobiernos dependientes y sumisos de la ancha y larga geografía mundial cuando se habla del poder y de los que se creen que manejan los destinos del mundo o los imperios del materialismo.
La única manera de hacer prensa independiente y libre es haciendo periodismo comprometido; pero velando por la máxima de Juárez: "el respeto al derecho ajeno, es la paz".